No se debe subestimar la importancia de la educación; es esencial para acabar con el ciclo de pobreza y es esencial para adquirir las necesidades de la vida, como agua, comida y asilo (Arias 2001). Es importante por muchas otras razones, pero, quizás, lo más importante es que “education… beyond all other devices of human origin is the great equalizer of the conditions of men-- the balance-wheel of the social machinery” (Mann en Fritzberg 2003). Encima de todo, la educación les da a los estadounidenses la igualdad de oportunidad que la Constitución promete. No solamente los ciudadanos están garantizados una educación publico gratis, sino también la educación es requerida para todos menores de 16 años. A pesar de las promesas de la Constitución es aparente que algunos de los jóvenes de nuestro país no reciben la misma educación que otros y por eso no tienen las mismas oportunidades para tener éxito.
Las escuelas públicas son controladas al nivel local y son financiadas por impuestos locales. Este sistema permite que las comunidades controlen sus escuelas y decidan cómo los recursos están distribuidos y usados. Mientras este sistema niega la intromisión del gobierno federal en asuntos locales, el sistema actual ha creado muchas desigualdades entre escuelas, y ha proporcionado educaciones buenas para algunos estudiantes y para otros, educaciones malas. Las escuelas públicas son financiadas en mayor parte por impuestos sobre la propiedad. Las comunidades ricas reciben más dinero de estos impuestos y por eso tienen más fondos para sus escuelas. Las comunidades socio económicamente peores tienen menos dinero para gastar en las escuelas y en consecuencia no pueden proveer una educación de la misma cualidad que la que proveen las comunidades ricas.
Por siglos, solamente las clases altas tenían acceso a la educación, y mientras hoy en día todas las clases sociales sacan provecho de la educación, todavía existen diferencias inmensas en la calidad de la educación entre las clases. Por muchas personas en los Estados Unidos la educación es la única manera para evitar la pobreza, y por estas personas, quienes necesitan mejorar sus niveles de vida, una buena educación es denegada. Los pobres generalmente reciben educaciones peores porque viven en comunidades pobres y en consecuencia tienen menos oportunidades. Uno de los fundadores del anarquismo reconoció un problema parecido en Europa en el Siglo XIX y preguntó, “will it be feasible for the working masses to know complete emancipation as long as the education available to those masses continues to be inferior to that bestowed upon the bourgeois, or, in more general terms, as long as there exists any class, be it numerous or otherwise, which, by virtue of birth, is entitled to a superior education and a more complete instruction?” (Bakunin 2005).
Se puede ver la falta de la educación buena en las comunidades de las clases bajas cuando se compara las notas y los logros de los estudiantes. Por ejemplo, cuando tienen nueve años los estudiantes de comunidades pobres ya están a tres niveles por debajo del grado de los estudiantes de comunidades ricas. También, de los estudiantes en escuelas pobres que gradúan del colegio, la mayoría solamente puede leer y hacer matemáticas al nivel del grado octavo (Teach for America 2008). Hay varias razones posibles por la existencia de este hueco educacional. Los padres de la clase baja tienen menos habilidad de preparar a sus hijos para la escuela, por ejemplo no pueden pagar el jardín infantil También los padres pobres no pueden pasar mucho tiempo ayudando a sus hijos con la tarea o reuniéndose con los maestros porque necesitan tener más de un trabajo para sobrevivir. Puede ser verdad también que los padres pobres valoran la educación menos que padres de las clases medias o altas (Strong 2005). Pero una de las grandes razones para el hueco educacional entre las clases socioeconómicas es que las escuelas en lugares ricos son superiores a las de comunidades pobres.
Jonathan Kozol investigó el estado de nuestro sistema de educación pública y encontró “savage inequalities” (1991, 1) que resultan del hueco académico entre escuelas pobres y ricas. Kozol visitó algunas escuelas en Nueva York en lugares casi opuestos. Unas de las escuelas están en el Bronx, un distrito principalmente pobre con estudiantes de minorías étnicas y raciales, y otras están en Riverdale, un distrito blanco y rico. Las escuelas en el Bronx tenían demasiados estudiantes, clases muy grandes, maestros sin certificación (maestros que no recibieron sus títulos en el área que enseñan), pocas provisiones, y edificios viejos e incómodos. Por el otro lado, las escuelas en Riverdale tenían clases pequeñas, programas especiales para estudiantes con varias necesidades, edificios nuevos, maestros cualificados, y bastantes provisiones para cada estudiante. Los niños que asistían a las escuelas en el Bronx tenían que compartir salas de clase con otro grado, no tenían recreo porque no tenían parques infantiles, y solamente podían escoger de los 700 libros en la biblioteca. En comparación los niños en Riverdale tenían un parque infantil muy grande para el recreo y tenían acceso a más de los 8,000 libros en la biblioteca (Kozol 1991, 25-32).
Para Kozol, la peor parte de las disparidades entre los distritos del Bronx y Riverdale era que los estudiantes de las escuelas pobres se daban cuenta de que sus escuelas estaban peores que otras. Los estudiantes en el Bronx entendían las escuelas deprimidas eran una desventaja más en sus vidas difíciles. Un administrador dice a Kozol que “It’s amazing to me that these children ever make it with the obstacles they face. Many do care and they do try, but there’s a feeling of despair. The parents of these children want the same things for their children as parents in the suburbs do” (1991; 30).
Aunque Kozol solamente se enfocaba en ciertas comunidades urbanas, hay evidencia que desigualdades parecidas existen en otras comunidades urbanas y rurales (McDaniels 2005). Puesto que los Estados Unidos han prometido la igualdad de oportunidad, necesita remediar las desigualdades en el sistema educativo. La filósofa Nell Nodding nota que “all children deserve decent living conditions, and because their school environments are under public control, it is up to the public to provide them. We can provide adequate facilities for all our children, and where parents cannot finance or effectively demand such facilities, the rest of us should insist on doing so” (1993). Pero, ahora la sociedad parece maldispuesta a arreglar el hueco educacional y por eso los estudiantes pobres siguen teniendo notas y logros peores en la escuela.
Bibliografía
Arias, Oscar. “The Importance of Education for Development.” GATE Annual Conference. San Jose, Costa Rica. 8 Octubre 2001
Bakunin, Mikhail. “Equal Opportunity in Education.” Egalite.
6 Abril 2008.
Horace Mann cited in: Fritzberg, Gregory J. “Schools can’t do it Alone: A Broader Conception of Equality of Educational Opportunity.” New Horizons for Learning. 2003.
8 Abril 2008.
Kozol, Jonathan. “Savage Inequalities.” Rethinking the Color Line. Mayfield, California. Mayfield Publishing Company. 1999. Page 1
Noddings, Nell. “For All its Children.” Educational Theory on the Web. 1993.
“Our Nation’s Greatest Injustice.” Teach For America. 2006.
Strong, Julia. “Ethnic Minorities Issues and Poverty.” National Literacy Trust. 2005.
“The Condition of Education.” Education Statistics Quarterly. 2001.
8 Abril 2008.
1 comentario:
Megan,
Es interesante ver como el sistema de educación ha cambiado desde el inicio. Es horrendo que la gente no reciba las mismas oportunidades de recibir la educación como resultado de su nivel económico. Todas las escuelas en todos los lugares deben ofrecer las mismas oportunidades y también la misma calidad de educación. Eso también debe aplicar a la gente en la universidad. Necesitan existir más oportunidades para las personas. Las razones para el hueco educacional entre las clases socioeconómicas no son suficientes para el desequilibrio. Muy informativo; me encanta mucho. Paul
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